Los niños del Chad, eran para acogida ilegal
El pasado 27 de octubre, transcendió públicamente el hecho de la detención de los miembros de la oenegé denominada Arca de Zoë, varios periodistas que cubrían la operación de dicha oenegé, así como el personal del avión que formaba parte de la operación.
A lo largo de los últimos días, desde que se conoció el asunto el pasado 27 de octubre, se ha ido desvelando los pormenores de la cuestión.
La detención se produjo en el momento en que los occidentales ya se disponían a abandonar el Chad, llevándose del país a los 103 niños que se encontraba con ellos.
Se tienen datos, de que los 103 niños que se pretendían sacar del Chad, iban a ser dados en acogida, aunque sin seguir los conductos establecidos, de ahí que obviamente, se trate de una operación ilegal en toda regla, y presumiblemente, las acogidas serían efectuadas a cambio de contrapartidas, contrapartidas que eran de carácter económico, matiz que ya se ha conocido públicamente, puesto que así se ha puesto de manifiesto por parte de quienes iban ha acoger a los niños.
Arca de Zoë engañó a Chad y no dijo que iba a llevarse a 103 niños, y además argumentaron que no eran niños del Chad.
Los miembros de la oenegé fueron detenidos el 25 de octubre en Abéché cuando intentaban evacuar a los 103 niños. Niños que según esa oenegé, provenían del Darfur, pero que según parece, en realidad son del Chad.
En Francia las autoridades fueron previamente informadas de la operación en si, al comunicar la oenegé Arca de Zoë que tenía claramente marcado su objetivo, el cual era, salvar de la muerte a cientos de niños de Darfur y trasladarlos a Francia. En Chad, donde actuaba bajo el nombre de Children Rescue, la misión reconocida no tenía nada que ver con la operación que se pretendía realizar: Tanto a las autoridades de Francia, como a las del Chad, se les notificó que el plan era crear un centro de acogida de urgencia y un hospital de campaña, para los niños del este del país. Plan que mediante un documento, fue presentado por la oenegé a las autoridades chadianas, las cuales lo han dado a conocer por el diario Le parisien.
Este elemento se suma a los indicios que han llevado a las autoridades judiciales de Chad a acusar de tráfico ilegal de niños y de estafa a los nueve franceses que formaban parte de la expedición y de complicidad y estafa a los siete tripulantes del avión de la compañía catalana Girjet, fletada por la oenegé para trasladar a los pequeños.
La prueba de que el responsable de Arca de Zoë, Eric Breteau, detenido en Abéché, engañó a las autoridades del Chad pone aún más en entredicho la supuesta buena fe de la oenegé. El documento habla de un "operación humanitaria" para atender a niños "en situación de gran vulnerabilidad". También se refiere a la construcción de "un centro de acogida para niños aislados". Pero en ningún momento explicita que se trate de una operación para sacar del país a niños huérfanos, como había asegurado la oenegé a 300 familias francesas que pagaron entre 2.800 y 6.000 euros para acoger a uno de ellos.
El escándalo aumentó cuando la ONU anunció que 91 de los 103 niños tienen padres y que no son refugiados de Darfur, sino que proceden de localidades chadianas fronterizas con Sudán. A juicio del Alto Comisariado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), esta situación debe calificarse de secuestro, tal como habían denunciado las autoridades del Chad. De hecho, familiares de los niños acudieron ayer a Abéché asegurando que desconocían que iban a ser enviados a Francia. Mientras, una pareja francesa que había sido rechazada para acoger a un pequeño denunció en el diario Indépendent los "métodos sectarios" y la "manipulación" ejercidos por Arca de Zoé.
Tengo bien claro que, las autoridades del Chad están plenamente legitimadas para emprender acciones judiciales contra los responsables del secuestro de los 103 niños. El hecho de que los responsables del secuestro sean occidentales, y las víctimas sean de un país subdesarrollado, no es justificación para que no se asuman las consecuencias. Por suerte, la época colonial ya quedó atrás, y por lo tanto, occidente no puede actuar impunemente.
